Enclavado en las montañas de Cundinamarca, Albán es un pueblo encantador con aroma a café y paisajes que invitan al romanticismo. A solo hora y media de Bogotá, se ha vuelto un refugio para quienes buscan desconectarse de la rutina y disfrutar de una escapada con un toque sensual. Los visitantes que llegan en busca de privacidad y placer suelen hospedarse en el Hotel Mirador del Sol o en las cabañas del Sendero de la Montaña, donde el ambiente íntimo se presta para encuentros con damas de compañía en Albán.
Un recorrido por la Gruta Nuestra Señora de la Peña o una caminata hasta la Reserva Natural El Jardín Encantado abre paso a una velada perfecta. Y después de una cena romántica en El Balcón de Albán, el vino y la conversación pueden encender el fuego de una noche donde el frío de la montaña solo se apaga con el calor de dos cuerpos deseosos.